En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

27.08. La Asamblea de Westminster

El parlamento abolió el Libro de Oración Común y lo reemplazó por una forma de culto modelada por la Asamblea de Westminster.

Esta asamblea, convocada para aconsejar al parlamento en cuestiones religiosas, estaba compuesta por clérigos y laicos, mayormente puritanos, y se reunió en 1643. Además de las "Directivas para el culto público de Dios", redactó lo que generalmente se llama la "Confesión de fe" de Westminster, la cual se completó en 1647 y fue debatida en el parlamento; pero nunca fue autorizada oficialmente por ese organismo.

La "Confesión de fe" respaldaba la forma puritana de culto, y se presentó en dos catecismos. Estos catecismos se convirtieron en el credo de las iglesias presbiterianas escocesas y determinaron el sistema de la teología reformada y la forma de administración eclesiástica.

Fueron influidos mucho menos por Calvino o la teología agustiniana, que por la teología de los firmantes del pacto escocés de la reforma religiosa.

La asamblea también sintió la influencia de los artículos irlandeses de fe de 1615, que fueron atribuidos al arzobispo Jacobo Ussher (1581-1656), de la Iglesia de Irlanda.

Este arzobispo es más recordado por haber preparado una cronología bíblica que fue aceptada durante mucho tiempo. Sin embargo, el arzobispo se negó a estar presente en la Asamblea de Westminster.