En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

14.04. Veneración de los santos

La doctrina del estado consciente de los muertos y el castigo eterno de los impíos en el infierno, aparece desde muy antiguo en la historia cristiana.

Los servicios conmemorativos ante la tumba de los mártires pronto fueron seguidos por oraciones en favor de los mártires, que se pensaba que estaban en una especie de purgatorio.

Luego, como se creía que los santos perfectos habían ido a una eterna bienaventuranza, se ofrecían oraciones a los santos para que intercedieran por los que todavía estaban en la tierra.

La veneración de los santos y más tarde el culto a la Virgen María fueron la consecuencia lógica de una mala interpretación de la doctrina de la naturaleza del hombre.