En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

5.05. VIAJES MISIONEROS DE PABLO

En el libro de los Hechos no se mencionan ancianos o diáconos de la iglesia de Antioquía, pero se da una lista de nombres de varones que tenían los dones del Espíritu, especialmente los de profecía y de enseñanza. En esa lista están Bernabé y Saulo, junto con Simón, llamado Niger, Lucio de Cirene y Manaén, a quien se menciona como hermano de crianza de Herodes el tetrarca, que había hecho matar a Juan. Esos hombres fueron movidos por el Espíritu Santo para planificar un programa misionero mucho más abarcante que el que hasta entonces había intentado la iglesia. Bernabé y Pablo fueron invitados, y decidieron participar en ese programa. Los profetas y maestros de Antioquía, bajo la dirección del Espíritu Santo ordenaron a Pablo y a Bernabé, y los enviaron a lo que ha llegado a conocerse como el primer viaje misionero de Pablo.