En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

5.01. PRIMERA OBRA EVANGELÍSTICA DE PABLO

Pablo predicó durante "muchos días" en Damasco, y después pasó tres años de estudio y meditación en el desierto de Arabia (Gál. 1:17). Finalmente volvió a Damasco, pero con dificultad pudo escapar con vida; una noche fue bajado por el muro de la ciudad en una canasta. Regresó a Jerusalén donde Bernabé, judío converso de Chipre, persuadió a los apóstoles a que lo recibieran. Pablo trabajó allí entre los judíos en el nombre de Cristo con valor y vigor incansables, pero cuando se supo que los judíos helenistas habían decidido matarlo, los discípulos lo enviaron a Cesarea. Desde allí prosiguió viaje a su ciudad natal de Tarso, en Cilicia.