En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

24.02. Apertura de las rutas marítimas

Con el comienzo del siglo XVI se ampliaron los horizontes y se descubrieron nuevos continentes.

Los navegantes portugueses, españoles e italianos encontraron rutas marítimas a la India y a las Indias Orientales, el gran emporio de las especias.

Colón llegó a las playas de las islas del mundo occidental en 1492.

El globo fue circuido por primera vez por el portugués Magallanes en 1519-1522, y al mismo tiempo, los españoles comandados por Cortés conquistaron a México.

Algunos de esos aventureros eran religiosos.

Cristóbal Colón creía que el fin de todas las cosas se estaba aproximando, y uno de los motivos de sus viajes que expuso era la conversión de los pueblos que descubriera.

El príncipe Enrique el Navegante, de Portugal, el "cerebro" de muchas expediciones a través de los mares desconocidos, albergaba el deseo de propagar el cristianismo.

Magallanes, cuya expedición le dio la vuelta al mundo, también tenía profundos sentimientos religiosos.