En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

13.03. El cristianismo rechazado por el judaísmo

Los dirigentes judíos habían rechazado a Jesús desde el principio.

Después de hacerlo matar también rechazaron a sus seguidores y a la iglesia que éstos formaron; por esto el cristianismo no era considerado legal.

Por esta razón no era lógico que los romanos incluyeran a Cristo en su panteón, aunque hubieran deseado hacerlo.

No podían aceptar el cristianismo a través del cauce judaico, pues los mismos judíos lo rechazaban.

De modo que el cristianismo fue desde el principio una religión ilegal, sin una posición reconocida ante la ley.