5.08. EL TERCER VIAJE MISIONERO DE PABLO

Después de permanecer algún tiempo en Antioquía, Pablo otra vez partió dando comienzo a lo que se conoce como su tercer viaje misionero. Pasó por Galacia y Frigia, y permaneció tres años en Efeso. Cuando lo obligó finalmente la oposición a salir de la ciudad, fue a Macedonia y después entró en Grecia. Había pensado viajar por mar desde allí a Siria, pero en vez de hacerlo, con un buen grupo de discípulos regresó por Macedonia, se dirigió a Troas, y después viajó por mar a lo largo de la costa de Asia Menor hacia Jerusalén. En Mileto se encontró con los ancianos de la iglesia de Efeso, después continuó hacia Tiro, y viajando en barco llegó a Cesarea desde donde prosiguió a Jerusalén. Pablo recibió la bienvenida de los hermanos quienes le brindaron una recepción muy diferente a la de veinte años antes, después de su conversión en Damasco. Sin embargo, los hermanos creían que Pablo debía demostrar su lealtad al judaísmo, y le sugirieron que entrara en el templo con cuatro hombres y que cumpliera con un ritual de acuerdo con la costumbre judía.