En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

33.12. El sacrificio idolátrico de la misa

La institución bíblica de la Cena del Señor fue substituída por el sacrificio idolátrico de la misa. Los sacerdotes papales aseveraban que con sus palabras podían convertir el pan y el vino en "el cuerpo y sangre verdaderos de Cristo." (Cardenal Wiseman, The Real Presence, Confer. 8, sec. 3, párr. 26.)

Con blasfema presunción se arrogaban el poder de crear a Dios, Creador de todo. Se les obligaba a los cristianos, so pena de muerte, a confesar su fe en esta horrible herejía que afrentaba al cielo. Muchísimos que se negaron a ello fueron entregados a las llamas. ¹
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¹ Respecto a la doctrina de la misa, véase la obra del cardenal Wiseman, The Real Presence of the Body and Blood of Our Lord Jesús Christ in the Blessed Eucharist ("La presencia real del cuerpo y de la sangre de nuestro Señor Jesucristo en la santa eucaristía") ; además el Diccionario Enciclop. Hisp.-Amer., art. "Eucaristía" (último párrafo: "Definiciones del concilio de Trento relativas a la doctrina de la eucaristía"); Cánones y decretos del concilio de Trento, sesión 13, caps. 1-8 (en la edición, Los sacrosantos ecuménicos concilios de Trento y Vaticano, en latín y castellano, por A. M. Díez, Madrid, 1903, págs. 126-137). J. Calvino, Institución religiosa, lib. 4, caps. 17, 18, págs. 925-985 (Obras de los Reformadores Antiguos Españoles No. 14, Madrid, 1858); K. R. Hagenbach, Lehrbuch der Dogmengeschichte, tomo 1, págs. 180-188, 331-336, y tomo 2, págs. 161-179 (2a. ed., Leipzig, 1827).