En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

27.00 La Reforma en Inglaterra

Con el camino ya preparado por los lolardos de Wyclef, la reforma inglesa avanzó a grandes pasos en el siglo XVI. Sin embargo, la reforma en Inglaterra fue diferente de la reforma en el continente europeo, en tres aspectos dignos de tenerse en cuenta.

(1) Dos movimientos antipapales progresaron simultáneamente en Inglaterra en el siglo XVI: un movimiento religioso que había incorporado influencias humanistas, luteranas y de Wyclef, y un movimiento político que tenía el propósito de depositar toda la autoridad religiosa en el rey y no en el papa.

(2) Hubo constantes conflictos, especialmente a fines de ese siglo, entre los bandos romanistas y protestantes dentro de la Iglesia Anglicana.

(3) En Inglaterra hubo una notable tendencia de entrar en componendas en asuntos de doctrina y liturgia.

Un hombre de profundas convicciones no podía mantener sus puntos de vista debido, en parte, a los obstinados soberanos de la dinastía de los Tudor, especialmente Enrique VIII. Por eso la teología anglicana no muestra el vigor ni la independencia de los sistemas religiosos de Calvino y Lutero.