En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

24.00. El mundo en vísperas de la Reforma

Lentamente surgió a la vida un nuevo mundo alrededor del año 1500. La transición entre el mundo medieval y la Edad Moderna fue gradual y por lo general, imperceptible. Las fuerzas que en gran medida habían estado adormecidas antes del período de la Reforma se manifestaron y se dejaron sentir con fuerza y premura.

Durante más de 800 años la amenaza máxima para el Occidente había sido la presión musulmana. Los moros se habían establecido en España, y los turcos continuaban avanzando desde el Oriente aproximándose más y más al corazón de Europa. El peligro musulmán se hacía sentir aún más en los países donde se había producido la Reforma.

Durante un tiempo Lutero estuvo tan impresionado por la amenaza turca, que en varias ocasiones predicó sermones instando a una cruzada contra los turcos. También temía que se produjera el fin del mundo antes de que pudiera completar la traducción del Antiguo Testamento al alemán.

Entre los factores más significativos que se presentaron en la Europa occidental aproximadamente a comienzos del siglo XVI, están los siguientes: