En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

16.02. Evolución de la iglesia

A medida que el Imperio Romano decaía gradualmente, la iglesia se extendía y aumentaba su poder.

Cuando la iglesia fue establecida por su Fundador Divino se caracterizaba por una admirable pureza de vida y claridad de doctrinas.

Tenía una organización relativamente sencilla y eficaz que contrastaba con el complejo sistema monárquico que caracterizó al papado medieval.

El cristianismo comenzó como una secta proscrita, rechazada y hostilizada por los judíos, despreciada y vilipendiada por los paganos cultos y perseguida intermitentemente por un gobierno pagano que estaba dispuesto a exterminarla. A pesar de todo, el cristianismo crecía en número, en extensión y en la estimación de las personas pensadoras.


En el siglo III la iglesia comenzó a tener sus propios edificios para el culto, y aunque no era reconocida legalmente comenzó a ser dueña de propiedades. Su organización se hizo más compleja.

Los ancianos que presidían en las congregaciones de las grandes ciudades alcanzaron una jerarquía especial como "supervisores", y después como obispos dominantes que ejercían una autoridad eclesiástica creciente.

Cuando algunas disputas por asuntos doctrinales dividieron la iglesia y comenzaron a formarse sectas, se consideró a los obispos como modelos de ortodoxia, y cada uno comenzó a buscar en sus antecesores precedentes para interpretar y aplicar las tradiciones de la iglesia.

A medida que aumentaban las controversias doctrinales se iba debilitando la confianza en la Biblia como la única expresión de fe y doctrina, y se recurría más y más a la tradición.

A medida que la iglesia se extendía tomaba prestados a veces consciente, a veces inconscientemente de los paganos que iba dominando, doctrinas y ritos enteramente desconocidos en la iglesia apostólica, que se convertían en parte de la vida de la iglesia.

La iglesia se consolidaba y extendía; pero internamente comenzó a perder su sencillez y pureza apostólicas, y aun antes de que fuera reconocida legalmente se habían echado los fundamentos para el desarrollo de la iglesia orgullosa y materialista de la Edad Media.