En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

13.10. La política de tolerancia

Constantino fue coronado emperador en 306, y en el año 312 d. C. se presentó como amigo del cristianismo.

Al año siguiente promulgó su famoso edicto de tolerancia, y el cristianismo estuvo entonces en condiciones no sólo de propasarse libremente sino de convertirse pronto en la religión exclusiva del imperio.

Constantino dio comienzo a la extraordinaria y nueva política de unión de la Iglesia y el Estado, cuyos efectos, aunque materialmente beneficiosos para la iglesia, espiritualmente le fueron más adversos que cualquier persecución que hubiera sufrido.