En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

12.00. Sectas - Introducción

El cristianismo era una "herejía" αιρεσις [hairesis = secta] para los judíos: "Pero esto te confieso, que según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la ley y en los profetas están escritas" (Hech. 24:14).

Es justo decir que el cristianismo tuvo sus herejías, y los apóstoles amonestaron contra ellas, ya fuera como peligros presentes o como peligros de los que habría que guardarse en el futuro:

"Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones [αιρεσις hairesis] , para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados" (1 Cor. 11: 19)

"idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías [αιρεσις hairesis] " (Gál. 5:20).

"Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías [αιρεσις hairesis] destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina" (2 Ped. 2:1).