En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

6.04. LA OBRA DE LOS JUDAIZANTES

Pero esta noble decisión del concilio, concebida tan claramente y enunciada en un momento vital en la historia de la iglesia, no fue aceptada sin una intensa oposición de los que deseaban mantener el judaísmo en la iglesia.

Pedro había hablado en defensa de la liberación de los gentiles, y cuando fue a Antioquía con los enviados del concilio, se juntaba libremente con los conversos gentiles.

Pero el partido farisaico que existía entre los cristianos de Jerusalén no estaba contento.

Este sector también envió sus representantes a Antioquía, los cuales afirmaban que iban en nombre de Jacobo y con la autoridad de la iglesia de Jerusalén (Gál. 2:12).