En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

10.02. FUENTES DOCUMENTALES CRISTIANAS

Hay también dos fuentes documentales cristianas que dicen qué sucedía cuando se reunían los cristianos para adorar a su Señor. Una es el documento anónimo la Didachê. Esta no da la secuencia u orden del servicio formal de culto, pero sí proporciona abundante información en cuanto a lo que hacían los cristianos a mediados del siglo II.

La otra fuente documental es la Primera apología (67) de Justino Mártir, dirigida al emperador romano Antonino Pío (138-161 d. C.). Se presenta una clara descripción en la que se sigue el orden de un culto cristiano tal como se celebraba en ese tiempo en la ciudad de Roma, que probablemente era similar a los cultos realizados en otras partes.

Los cristianos eran una secta ilegal que no podía poseer ninguna propiedad. Por lo tanto se reunían en los hogares de sus miembros (Rom. 16:5; 1 Cor. 16: 19; Col. 4:15) o en lugares alquilados. Las reuniones, por lo menos en los tiempos de persecución, se celebraban muy de mañana (Plinio), quizá para evitar ser descubiertos.

Las reuniones semanales estaban destinadas principalmente a los miembros de iglesia o para los que estaban sinceramente interesados. En los primeros días quizá se hacía poca propaganda pública para las reuniones cristianas, y se procuraba que no hubiera una asamblea pública general. Plinio describe las reuniones para el culto como celebradas "en cierto día fijo" (Cartas x. 96), pero no identifica el día.