En el juicio final,

los hombres no serán condenados porque creyeron concienzudamente una mentira, sino porque no creyeron la verdad, porque descuidaron la oportunidad de aprender la verdad. No obstante los sofismas con que Satanás trata de establecer lo contrario, siempre es desastroso desobedecer a Dios. Debemos aplicar nuestros corazones a buscar la verdad. Todas las lecciones que Dios mandó registrar en su Palabra son para nuestra advertencia e instrucción. Fueron escritas para salvarnos del engaño. El descuidarlas nos traerá la ruina. Podemos estar seguros de que todo lo que contradiga la Palabra de Dios procede de Satanás.

10.01 PLINIO Y EL CULTO CRISTIANO

La descripción más antigua de un servicio de culto cristiano procede de la pluma de un escritor pagano.
Plinio el Joven (62-114 d. C.) era gobernador del Ponto, en la costa meridional del mar Negro.
Había sido nombrado para ese cargo por el emperador Trajano.
Plinio es mejor conocido como un hombre de letras que escribía en un latín tan precioso, que se han preservado sus epístolas; entre éstas se encuentra su amplia correspondencia con el emperador.
En una de sus cartas describe lo que le pasó en el Ponto con la naciente secta de los cristianos (Cartas x. 96), y le cuenta al emperador lo que estaba haciendo para detener el crecimiento de la secta.
En el curso de su informe describe un servicio de culto cristiano usando la información obtenida de algunos que encarceló por estar acusados de ser seguidores de Cristo.